Beneficios de reunificar tus deudas

En ocasiones nos encontramos con varios préstamos a los que hacer frente, cada uno con sus cuotas, intereses y condiciones: la hipoteca del hogar, el préstamo del coche, tarjetas de crédito, la financiación del mobiliario y facturas pendientes entre muchos otros. Esto nos lleva a plantearnos la opción de reunificar deudas en una sola. ¿En qué consiste esta reunificación de deudas?

Se trata de agruparlas todas en una misma entidad, lo que le permite ofrecerte unas mejores condiciones y poder así ahorrar con la reunificación de deudas. Este proceso consiste en la cancelación de todos tus préstamos actuales y la creación de uno nuevo que los unifica en una única suma total, con mayor flexibilidad en sus condiciones, un mismo tipo de interés y plazo de amortización. Como todo, tiene sus pros y contras y en aHipoteques os las planteamos a continuación, pero primero veamos qué dos tipos de reunificación de deudas hay.

Tipos

1. Reunificación de préstamos con hipoteca

Es la más común y consiste en la agrupación de tus diferentes deudas junto con la deuda hipotecaria. En este caso, la entidad toma como símbolo de garantía la propia vivienda y es por eso que permite negociar unas mejores condiciones en este caso.

2. Reunificación de préstamos sin hipoteca

Consiste en la solicitud de un préstamo personal para afrontar al pago de varias deudas acumuladas y así liquidar aquellos préstamos no hipotecarios como son las tarjetas de crédito, facturas pendientes o créditos solicitados. En este caso, si se hiciese el trámite con un banco, este te exigirá la existencia de un avalista, una tercera persona que responda por ti con sus bienes ante tu posible incapacidad de pago, tal y como explicamos, de forma más detallada y extensa, en otro artículo en el que exponemos las dificultades para encontrar un aval bancario.
Por otro lado, otros intermediarios te pedirán como garantía la propiedad.

Los beneficios

1. Pagar menos mensualmente. Al pedir este préstamo para agrupar deudas, tú decides el importe mensual y duración del préstamo en función de tu capacidad de pago. Esto permite que puedas pagar un importe menor que tu cuota actual y así ahorrar en esta reunificación, pagándolo de manera más cómoda y flexible.

2. Interés unificado. Los préstamos personales en ocasiones tienen un tipo de interés más reducido que el de otros productos financieros como las tarjetas de crédito o microcréditos. De esta manera es posible obtener unas condiciones que se adapten mejor a cada caso y situación. Aún así, tratándose normalmente de un interés de tipo fijo, esto se traduce en un porcentaje superior al de otros préstamos.

3. Duración del préstamo. Por lo general el plazo de amortización -que lo entendemos como las cuotas que pagamos hasta dar fin al pago del préstamo- es mayor al actual. De todas formas, en función de tus necesidades podrás valorar la opción de escoger entre un plazo de pago más corto y deshacerte lo más rápido posible de tus deudas y amortizar cuanto antes tu préstamo; o bien, optar por un plazo de pago más extenso y poder pagar así unas cuotas más reducidas.

4. Comodidad de una sola cuota. Poder estar pendiente únicamente de un pago y ninguno más, no solo es más cómodo por saber cuánto pagas mensualmente sino por la tranquilidad de tener controlados los pagos, conocer el final de tu deuda y lo que esto supone.

 

Cosas a tener en cuenta

1. Relación duración-intereses. Un plazo de pago más largo conlleva el pago de una cantidad total de intereses más elevada, tal como hemos dicho anteriormente, ya que el tiempo que tienes estar pagando ese interés es mayor. Por lo tanto, debes saber que esa comodidad y flexibilidad se traduce en el pago total de una cantidad superior a la inicial a causa de la prolongación del pago de los intereses.

2. Gastos adicionales. Hay que tener en cuenta que esta gestión también puede constar de diferentes gastos como son las comisiones de cancelación, pago anticipado o de apertura; y en el caso de tratarse de una hipoteca, también incluir los gastos relacionados, tal como se pagan en la solicitud inicial de esta. Además hay que contar también con la tarifa propia de la agencia que hace de mediadora y ofrece el servicio.

 

¿En qué caso pedir una reunificación de deudas?

Los clientes a los que está orientada esta opción y que suelen pedir una agrupación cuando se encuentran con dificultades para hacer frente a todos los pagos y esta es una atractiva y eficaz manera de darte un respiro y aliviar tus preocupaciones financieras, preocupándote únicamente de liquidar una cuota mensual con mejores condiciones y una única fecha de finalización.

Es aconsejable plantearte esta opción antes de generar demasiados impagos o aparecer en listados de morosidad, es decir, si te encuentras en una situación económica en la que los gastos superan los ingresos, generando una incapacidad de pago. No si se trata de una situación temporal o, simplemente, para ganar tiempo para la liquidación de pagos pendientes, ya que podrías generarte una situación peor en la que tus gastos acabarían siendo superiores a los iniciales.

En primer lugar, tenemos que estudiar y conocer bien nuestros préstamos actuales y sus requisitos y limitaciones.

En segundo lugar, debes valorar la propuesta de la entidad financiera, teniendo en cuenta cuotas, plazos, tipos de interés y sus honorarios.

Finalmente, la agencia se encargará de estudiar tu caso pero también, uno mismo, debe ser consciente de si cumple las condiciones establecidas que suponen para el particular una seguridad y estabilidad económica. Estas condiciones que te permitirán optar a una refinanciación, o tener más posibilidades, son las siguientes:

  • Tener unos ingresos regulares

  • Ofrecer una garantía personal como tus ingresos, ahorros, o en el caso de los bancos, una vivienda totalmente pagada o un aval.

En aHipoteques recomendamos la asesoría de un especialista de confianza, por eso te ofrecemos de manera gratuita y sin compromiso nuestros servicios de refinanciación de deudas para que puedas ahorrar cada mes. Llevamos a cabo el estudio de tu caso en cuestión, agrupamos todas tus deudas- hipotecas, créditos, préstamos o facturas pendientes -en una cuota única y con las mejores condiciones, para ajustarnos de la mejor manera a tus necesidades mes a mes. Además, solo nos pagas si encuentras la refinanciación que estás buscando.

¡Comienza a ahorrar dinero con la reunificación de deudas!

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