Qué debes saber antes de avalar un préstamo

Al comprarnos una vivienda puede resultar difícil que nos concedan la hipoteca por varios motivos, que podéis encontrar explicados detalladamente en nuestro artículo “7 cosas a saber antes de pedir una hipoteca”. Entre estos nos encontramos algunos ítems como nuestras características y liquidez para hacer frente al pago. Esto hace que en ocasiones la entidad financiera pida un aval para la concesión del préstamo. Existen “dificultades para encontrar un aval bancario”, por eso conseguirlo no es tarea fácil.

También puedes encontrarte al otro lado y estar planteándote ser avalista del préstamo de alguien cercano a ti.

A continuación, el equipo de aHipoteques os explicamos todo lo que envuelve al aval: Qué debes saber antes de avalar un préstamo, que significa ser avalista y a qué te comprometes al ofrecer un aval. 

Qué significa ser avalador

El avalador es aquél que se  ofrece como garantía de pago a un préstamo en caso que el titular no pueda hacer frente a la deuda. Esta figura también ayuda a la concesión de préstamos de grandes cantidades ya que la entidad prestataria se asegura el recibir el dinero prestado y los costes que se relacionan con este.

A la hora de conceder la hipoteca, el avalista deberá presentar la misma solvencia económica y patrimonial que aquel que recibirá el préstamo y estará obligado a devolverlo en caso que el titular no pueda.

 

Requisitos

Los requisitos para ser un avalista se basan en los mismos que debe cumplir el titular del préstamo. Estos requerimientos son los siguientes:

  1. Ser mayor de edad. Aunque también puede darse el caso de que el avalista sea un menor, no es lo habitual. Este debe tener su historial crediticio limpio y contrastable.
  2. El avalista debe tener unos ingresos superiores a las deudas del futuro titular del préstamo. También será mejor si la persona que avala no tiene deudas, sobre todo si se trata de alguna hipoteca. Por último, como ya hemos comentado en el punto anterior, debe tener un historial de crédito como mínimo tan bueno como el solicitante principal o superior.
  3. Ingresos estables. El avalador no solo tendrá que ser solvente sino que también deberá tener unos ingresos garantizados. Esto se presenta como pro para los avalistas que sean pensionistas, funcionarios y trabajadores con contrato indefinido.
  4. Disponer de propiedades libres de cargas. Dichas propiedades pueden servir para cubrir el capital al que no pueda hacer frente el solicitante del préstamo. Este punto cobra más importancia en el caso de los avaladores de hipotecas por la gran cantidad de dinero que supone, sobre todo en el momento de la compra, cuando todavía está por devolver el préstamo íntegramente. En el caso de los avaladores de alquileres no toma tanto peso ya que se trata de cantidades menores y limitadas temporalmente.

Cumpliendo todos los requisitos será más sencillo aprobar la financiación solicitada. De esta manera, habrá más posibilidades de la concesión del crédito, aprobación de la hipoteca o la aceptación del alquiler deseado.

Eso sí, hay que tener en cuenta que en el caso de realizar algún cambio en las condiciones del préstamo, todas las partes deberán estar de acuerdo y dar su consentimiento, la entidad prestataria, los solicitantes del préstamo y el aval ya que es la principal garantía de devolución.

 

A qué te comprometes

Para poder tomar la decisión de convertirte en avalista debes conocer a lo que te comprometes:

  • Si el avalado no paga, debe hacerlo el avalista. Tal como hemos comentado, avalando un préstamo te comprometes a asumir el pago de la deuda en caso que el titular no pueda.
  • Tienes las mismas obligaciones de pago que el titular del préstamo. Por eso es esencial conocer las condiciones del préstamo y la situación del avalado.
  • El aval puede ser parcial. La entidad financiera puede aceptar que se avale la parte que sobrepase al porcentaje que el banco financia; es decir, si la entidad te financia el 80%, puede existir un tercero que avale el 20% restante. En este caso, cuando el titular deba menos del 80%, el avalista desaparece.
  • Reclamo del aval. Te comprometes al pago de la deuda en caso que el titular no pueda hacerse cargo pero también estás en tu derecho de reclamar el dinero aportado.

Consecuencias 

Antes de avalar un préstamo lo ideal es conocer bien la situación financiera de la persona a la que avalarás. Es imprescindible conocer y analizar su solvencia financiera, la cual, a priori, no suele ser muy elevada ya que por eso solicita un aval, aunque puede ser por otras circunstancias. Es diferente el riesgo que asumirá el avalador si el motivo del aval es porque el solicitante del préstamo pide una financiación elevada y no por tener unos ingresos bajos. Unos ingresos bajos suponen un mayor riesgo de impago, de esta manera se puede denegar el aval.

Es importante conocer los requisitos que debes cumplir, todo a lo que te comprometes, la situación financiera del solicitante porque puede conllevar importantes consecuencias y poco deseables. Estas consecuencias son las siguientes:

  • El avalista y la CIRBE. La Central de Riesgos del Banco de España es la base de datos donde se registran las operaciones crediticias y aparecer en esta puede reducir la capacidad del avalador para obtener un crédito.
  • El impago y los listados de morosidad. En caso que el avalista tampoco pueda pagar el préstamo, a este también se le incluye en la lista de morosos (ASNEF, RAI).
  • Dado que el avalista responde con todo su patrimonio actual y futuro y de manera ilimitada, si se prolonga el impago, este puede acabar embargado.
  • El aval se hereda. En caso que, desgraciadamente, muriese el avalador, este aval no desaparece pasando a sus herederos.

Posiblemente te estés preguntando si es estrictamente necesario tener un aval o si puedes prescindir de él, existe la posibilidad pero tampoco es fácil, infórmate sobre ello en nuestro artículopuedo pedir un préstamo sin aval ni nómina

Dado que el aval es un asunto más delicado de lo que podría parecer, os recomendamos recurrir siempre a un asesor que os ayude. En aHipoteques os lo ponemos fácil comprometiéndonos a ofreceros la posibilidad de obtener tu hipoteca sin entradas ni avales si queréis prescindir de ellos. Os invitamos a consultarnos cualquier duda o solicitud de información, así como a la realización del estudio de vuestra situación de manera gratuita y sin compromiso para alcanzar la casa de vuestros sueños.

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